Nuevo modelo de recogida de residuos en Mollet del Vallès

Comienza el proceso de implantación del nuevo modelo de recogida de residuos en Mollet del Vallès, un sistema de contenedores inteligentes de apertura con identificación mediante tarjeta o aplicación móvil. Inicialmente se aplicará a los contenedores de la fracción orgánica y de resta. Se trata de un paso importante, que refleja un liderazgo en la implantación de un sistema eficiente con tasas más justas para los ciudadanos.

En Cataluña, a principios de 2024, un total de 334 municipios habían implantado sistemas de recogida selectiva eficiente en al menos el 50% de su territorio. De ellos, 282 utilizaban el sistema puerta a puerta, alcanzando una media del 76% de recogida selectiva, mientras que 52 habían optado por los contenedores inteligentes, logrando una media del 64%. Generalmente, los municipios pequeños o de baja densidad se inclinan por el puerta a puerta, mientras que las ciudades más grandes, con predominio de viviendas verticales, apuestan por los contenedores inteligentes. Mollet se suma ahora a este reto que es de todos ♻️.

Los contenedores inteligentes ya están implantados en lugares como Montmeló, Centelles, Montgat o Vilassar de Mar. También se han puesto en marcha en zonas de Lleida, Girona, Manresa y Sant Just Desvern, así como en La Llagosta, donde en pocos meses se ha demostrado un avance positivo, alcanzando un 63% de reciclaje gracias a los nuevos contenedores cerrados que exige la normativa europea. Sin embargo, aún son pocos los municipios que acompañan estos sistemas con una bonificación en la tasa de recogida, lo que los convierte en una tasa poco justa al no estar vinculada al grado real de reciclaje. Algunos, en cambio, sí han aprobado ordenanzas que prevén bonificaciones de hasta un 45% y ya han empezado a aplicarlas.

Mollet se posiciona así como uno de los primeros municipios en Cataluña en adoptar un sistema eficiente de recogida que no solo identifica al usuario, sino que además apuesta por un modelo más justo. También se han impulsado iniciativas como el Sistema de Devolución y Recompensa (SDR), que premia a los ciudadanos con incentivos sostenibles y sociales al reciclar sus latas, botellas, cartones o plásticos. Es una evolución digital del hábito de reciclaje: cada vez que se depositan envases en el contenedor amarillo y se registra en el sistema, gana la ciudadanía y gana el entorno municipal.

De esta manera se reconoce a los ciudadanos recicladores, premiándolos con incentivos que ayudan a mejorar su entorno más cercano, mientras se fomenta la circularidad de los envases y se les da una nueva vida. Además, ya existen máquinas de reciclaje instaladas en estaciones de Ferrocarrils en el Área Metropolitana de Barcelona, en mercados, polideportivos y dependencias municipales, así como en ciudades como Valencia, en el País Vasco, en hospitales y en centros comerciales de diferentes puntos del país. Reciclar es jugar limpio ♻️.

El nuevo modelo de recogida, además de premiar a los hogares y comercios que reciclan, responde a la necesidad de cumplir con los objetivos de la normativa europea, que marca un 55% de reciclaje en 2025 y un 60% en 2030. Con el sistema actual de contenedores en la calle, algunos municipios estaban lejos de alcanzar estas metas. Con los contenedores inteligentes y la tasa justa se pretende mejorar la separación de la fracción orgánica, que representa aproximadamente el 40% de los residuos generados en un hogar.

Esto permitirá que esta fracción se destine a plantas de tratamiento, donde puede transformarse en compost o biogás, reduciendo las emisiones de gases de efecto invernadero y contribuyendo a disminuir los costes de gestión. No es un dato menor: mientras que gestionar una tonelada de “resta” (contenedor gris) supone un coste aproximado de 130,2 euros, tratar una tonelada de materia orgánica separada correctamente en el contenedor marrón tiene un coste significativamente menor.

Todo ello es posible gracias, en parte, a la financiación de los Fondos Next Generation de la Unión Europea, dentro del marco de los Planes de Recuperación, Transformación y Resiliencia, con el apoyo del Gobierno de España y de la Generalitat de Cataluña a través de la Agencia de Residuos de Cataluña.

✍️ Toni García
Vecino de Can Borrell